miércoles, 23 de mayo de 2012

La educación no es la solución.

En medio de una ofensiva orquestada desde Los Pinos y alentada por los dueños del dinero en contra de los maestros y de la educación pública, no tengo más remedio que explicar porque no creo que la educación sea la panacea para salir del hoyo en que nos encontramos. Lejos de mi ponerme del lado de la líder vitalicia del SNTE; lo que me interesa es criticar al mito liberal por excelencia: sólo la educación hace a los ciudadanos responsables y conscientes de sus grandes responsabilidades.
A partir de la creación del estado liberal, una vez consumada la aventura napoleónica, los ideólogos de la libertad formularon el argumento de que la única manera de conceder el sufragio universal y arribar a la democracia era por medio de la educación. Sólo así, nos siguen diciendo, vamos a formar una ciudadanía responsable y a la altura de las demandas de una sociedad libre y democrática. Mientras no lleguemos a este estadio civilizado, según los emisarios liberales, el autoritarismo será la única manera de mantener el curso de la historia pues la ignorancia del pueblo sólo conduce a la tiranía.
En nuestras tierras y después de la revolución un emisario de la derecha liberal conservadora, José Vasconcelos, inició una cruzada que me recuerda las telesecundarias que hoy se instalan en poblaciones rurales,  con tecnología de punta, pero que no sirve porque en el aula no hay luz. Del mismo modo, Vasconcelos repartía libros de los clásicos griegos entre personas analfabetas, alimentando el mito de que la educación nos hará libres y dignos de pertenecer a la civilización occidental, aunque fuera por ósmosis. Hoy por hoy, la campaña de desprestigio en contra de los maestros de primaria y secundaria pregona a los cuatro vientos que mientras la educación no sea de calidad el país seguirá siendo pobre. Más aún, que ésa es la causa fundamental de nuestra situación.
Y lo dice el presidente que pertenece a un partido que por cálculo político se alió sin miramientos con la burocracia sindical priísta desde el año 2000, cuando la señora Marta revivió a la Gordillo para apuntalar el sexenio de su marido. Parece que ahora los momios han cambiado y, otra vez el presidente en turno, para mejorar su deteriorada imagen y de paso darle un empujoncito a Chepina en plena campaña electoral, se lanza en una aventura conjunta con televisoras, empresarios y la ultraderecha católica para decirnos que hoy el peligro para México son los maestros y la educación pública.
Lo que sostiene a toda esta maniobra política es el viejo mito liberal de que la educación es la clave para desarrollar un país, cuando en realidad –recordando al sociólogo francés  Pierre Bourdieu- la educación pública y privada no tienen otro objetivo que reproducir las condiciones de explotación y discriminación que caracterizan el sistema en el que vivimos. Comparto con él la idea de que, en general, la educación oficial está para esclavizar al ser humano y no para emanciparlo. En este sentido, todo este proyecto por la ‘calidad’ de la educación no es más que una directiva del Banco Mundial para reforzar a la educación como un proceso estupidizante (auto sic) que aleja al individuo de la capacidad para pensar por sí mismo y romper con los prejuicios que nos caracterizan. Lo que se pretende con ese modelito educativo es profundizar la dominación de los poderosos y evitar que países como el nuestro rompa la dinámica de la explotación y el sometimiento.
Si se asume que el estado liberal ha muerto, no queda más remedio que alejarnos de sus mitos fundacionales. Entre ellos destaca el de la educación, que hoy es principal factor para explicar desde el poder la causa de nuestra situación y ocultar las causas verdaderas del fracaso. Y si bien es cierto que ésa burocracia sindical –sí, la misma que arropó al copete mayor en Misantla- es parte del problema, habrá que agregarle otras tanto o más importantes: la impunidad rampante, el sometimiento a las políticas yanquis como el TLCAN y el Plan Mérida, la discriminación y el racismo que sostienen el sistema económico actual. De otro modo seguiremos en las mismas.

jueves, 10 de mayo de 2012

Perlas electorales: Gabriel Quadri y el Neoliberalismo Verde Región 4


Sin la intención de analizar las peripecias del debate -que pudo más que un partido de futbol y las amañadas predicciones de Salinas Pliego- y a pesar de la remotísima posibilidad de que Gabriel Quadri gane la elección presidencial, no me queda más remedio que desenmascarar sus ‘propuestas’ en vista de su éxito relativo que se vio reflejado en el crecimiento de las intenciones de voto para su causa.
Muchas personas quedaron impresionadas por la forma en que articuló sus propuestas, perdiendo de vista su contenido, su esencia. Y ésta no es otra cosa que lo que hace ya algunos años se empezó a utilizar en EEUU para mejorar la imagen del neoliberalismo en decadencia: el neoliberalismo verde, mejor conocido en nuestro territorio como desarrollo sustentable. Este adefesio de modelo económico es sólo una versión edulcorada del neo extractivismo que estamos viviendo -por ejemplo en el estado de Veracruz con los proyectos mineros e hidroeléctricos.
El neoliberalismo verde se caracteriza por el intento de vender la idea de que es posible seguir explotando la naturaleza sin depredarla, de que el capitalismo puede moderar su sed de ganancias en aras del mantenimiento del equilibrio ecológico. Dada la dinámica de acumulación de riqueza, que coloca en la cúspide la rentabilidad de las inversiones, tal argumento no es más que una vil patraña La propuesta es promovida desde hace tres años por el Programa de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (PNUMA) y su objetivo real es alargar lo más posible la existencia del neoliberalismo depredador alrededor del mundo.
En este sentido, las ‘originales’ propuestas del empresario Quadri (así se autodenominó al iniciar su intervención en el debate) no son más que una versión para la región 4 de un modelo económico que ha operado en México por treinta años con los resultados que todos conocemos. Su fe en el empresariado como factor de cambio resulta a estas alturas el colmo de la demagogia, aunque nuestros políticos lo repitan como loros
Pero lo peor de todo es su táctica de colocarse como el ciudadano ejemplar, interesado por mejorar la economía nacional y ajeno a los enjuagues y prácticas de los políticos, cuando en realidad representa a un actor político profundamente corrupto y criado en el populismo que tanto criticó a lo largo de su participación en el primer debate: la maestra Gordillo. A esos que ven con simpatía su aparente independencia habrá que recordarles que la estrategia de Quadri es lograr mantener el registro el partido que lo apoya -que es el negocio familiar de su patrona- amparado en un modelo económico que resulta ‘innovador’ pero profundamente demagógico.
Más aún, además de procurar mantener con vida un partido familiar simulando inteligencia y capacidad, el señor Quadri y su ventrílocuo están trabajando para quitarle votos a la oposición -sobre todo a la encabezada por el candidato de las ‘izquierdas’- y contribuir así a que en un escenario probable de elección cerrada, el dinosaurio pueda volver a Los Pinos. Y si no como explicar que el títere de la mamá del Chucki le entró también a la guerra de lodo que tanto denunció para atacar a López, mientras que a los otros no los tocó ni con el pétalo de un rosa. No sería una sorpresa que le den hueso en el gabinete si gana Peña para recompensar sus servicios.
Así las cosas y a pesar de que los otros candidatos evitaron engancharse en las provocaciones que les lanzaba el candidato del PANAL para no hacerle el caldo gordo, habrá que seguirlo con atención como el demagogo más perverso y peligroso en esta campaña presidencial, lo que demuestra que no fue elegido al azar y que es un digno representante de la Gordillo y su estilo político. De eso no me queda la menor duda.

miércoles, 2 de mayo de 2012

El desafío de TV Azteca y su desprecio por el interés público.

Los dimes y diretes entre los equipos de campaña de los candidatos presidenciales por presentarse a más debates que los establecidos por la autoridad electoral han sido opacados por el anuncio de TV Azteca de transmitir, en el mismo horario que el debate del domingo, un partido de futbol. La maniobra muestra claramente el desprecio por el interés público que ha caracterizado al infame Ricardo Salinas Pliego, manifestado por los sistemáticos enfrentamientos con la autoridad dizque para defender la libertad de expresión.
Viene a la memoria la campaña de desprestigio que montó Salinas Pliego contra el jefe de gobierno del Distrito Federal, cuando fue asesinado Paco Stanley, con la intención de desconocer y poner en aprietos a un representante popular elegido en 1997. Con el mayor cinismo, el dueño de la televisora del Ajusco acusó a Cuauhtémoc Cárdenas y a su gobierno de ser los responsables. Después salió a la luz la verdadera causa del crimen pero no por ello hubo una disculpa pública ni mucho menos. Desde entonces a la fecha, las televisoras se han envalentonado contra las instituciones públicas  sobre todo porque se han vuelto más poderosas y porque los políticos son cada vez más dependientes del duopolio televisivo.
La sugerencia de Salinas Pliego fue que si la gente quería ver el debate lo hiciera en el canal de la competencia lo que obligó a Televisa a seguirle los pasos, desplazando la transmisión del debate a un canal menor para mantener en el canal de las ‘estrellas’ su programa estelar. El resultado será entonces que el debate tendrá una cobertura limitada, lo que seguramente debilitará el probable impacto del acto electoral por excelencia, en el ánimo de los votantes.
Estas maniobras demuestran claramente que las televisoras privilegian el interés privado, o sea las ganancias, en detrimento del público con la mano en la cintura y con altas probabilidades de salirse con la suya. Es un desafío evidente a la autoridad pública, en particular a la electoral aunque también a la del gobierno federal, y una muestra clara de desprecio por los votantes y su derecho a la información. La respuesta del consejero presidente del IFE, Leonardo Valdéz  fue bastante tibia y la secretaría de Gobernación no parece muy decidida a intervenir aunque podría.
La declaración de Salinas Pliego en su cuenta de twitter confirma lo anterior al escribir, en respuesta a los críticos de la medida, "¡Éste sí es un debate! Entre un grupito de twitteros autoritarios y los ciudadanos libres de votar por lo que quieren ver." Vaya manera de invertir el problema pues ahora resulta que serán los ciudadanos y no él -y su evidente desprecio por el interés público- los que ‘eligirán’ sustituir el debate por una escaramuza futbolera.
El sonsejero (súper sic) estrellita del IFE, Lorenzo Córdoba, declaró en su cuenta de twitter que: "El tema de la transmisión de los debates presidenciales pone a prueba la vocación democrática de las televisoras y radiodifusoras privadas". No señor consejero, el tema pone a prueba la solidez y capacidad de nuestras instituciones públicas para meter en cintura a los empresarios que, como Salinas Pliego y Azcárraga, han desafiado sistemáticamente las leyes y los principios republicanos. El problema detrás de todo este sainete es el contubernio entre la clase política -sobre todo la que está en el poder- y los empresarios nacionales y extranjeros para seguir llenándose los bolsillos a costa del interés público que se supone los primeros están encargados de defender.
¿Puede la autoridad enfrentar semejante desafío? Claro que puede pero ¿acaso la experiencia nos permitiría suponer que lo va a hacer?

miércoles, 25 de abril de 2012

El futuro del sueño bolivariano tiene sólo un escollo: la sumisión de México a los EEUU.

La reciente sexta Cumbre de las Américas demostró claramente que los EEU han perdido presencia y capacidad para imponerse como el factor decisivo en el futuro de la región. Las derrotas militares en Irak y Afganistán han llamado más la atención que el declive de su presencia en Latinoamérica, que me parece mucho más significativo en términos geopolíticos, tanto  por sus enormes reservas de recursos naturales y por ser el espacio geográfico en el que se aplicó el espíritu del Destino Manifiesto, clave para que EEUU se convirtiera el centro del sistema mundo por más de tres décadas.
En la opinión pública internacional es común hoy encontrar opiniones que apunta al reconocimiento de la decadencia yanqui; la pregunta recurrente no es ya si EEUU está en decadencia sino que región lo sustituirá y sobre qué bases. El realineamiento de los integrantes del sistema mundo es hoy el acontecimiento geopolítico que más llama la atención de especialistas, políticos y periodistas.
En este sentido, la sexta Cumbre de las Américas fue calificada por algunos observadores especializados como una revuelta generalizada contra el liderazgo de EEUU, particularmente contra la cuestión del manejo del narcotráfico como en la producción de armas y entre países como Brasil y la India. Si se acepta que el control de la guerra contra el narcotráfico y los acuerdos militares -como el Plan Colombia o el Plan Mérida- así como el monopolio de la producción de armas en el continente representan dos de los mecanismos más importantes para el mantenimiento de la dominación yanqui en la región no queda más que reconocer que la debacle es real e imparable.
Raúl Zibechi propone cinco razones para explicar el deterioro del control de EEU en la región latinoamericana: el fracaso de la política antidrogas y el bloqueo a Cuba; el debilitamiento de la OEA y el fortalecimiento de UNASUR; la pérdida de su liderazgo comercial, sobre todo en; el crecimiento de las inversiones de China; y el fin del monopolio de las alianzas militares. (La Jornada, 20-04-12) Ante semejante escenario, el analista uruguayo define una perspectiva poco halagadora para la vigencia de la doctrina del Destino Manifiesto en su otrora patio trasero.
Las razones expuestas no son tendencias en formación si no hechos consumados. Pero me parece que hay un obstáculo evidente en el realineamiento geopolítico de nuestra América (José Martí dixit): el vergonzoso sometimiento de la clase dominante en México a la precaria hegemonía yanqui. Resulta doloroso observar cómo mientras en Sudamérica está en juego un proyecto para que las naciones puedan definir con mayor grado de autonomía su futuro, en México los dueños del dinero (y sus intelectuales orgánicos)  sigan empecinados en amarrarse a una economía en declive con el objetivo de subsidiarla, a costa del empobrecimiento y el aumento de la violencia generalizada, a cambio de migajas.
Habrá que asumir que el sistema mundo está cambiando por lo que resulta fundamental empezar a mirar hacia el sur y dejar de mirar sólo al norte. Con esto no quiero decir que hay que ignorar a los EEUU si no que es indispensable redefinir nuestra relación. El proyecto histórico geopolítico original para nuestra América en el siglo XIX no era seguir sometidos a Europa o aliarnos a los EEUU para cambiar al amo. El proyecto original era fortalecer las alianzas entre los pueblos latinoamericanos para ofrecer un frente común contra el colonialismo. Lo dijeron Bolívar y Martí. De ello depende que México y el resto de los países latinoamericanos salgan del hoyo en que están metidos hoy para construir  una perspectiva esperanzadora para los próximos cien años.

jueves, 19 de abril de 2012

Perlas electorales: hay que conspirar para ganar elecciones.


Y sigue la mata dando. El sábado pasado, 14 de abril, la candidata del PAN (no digo de la derecha porque se presta a confusión) soltó una perla digna de la histórica tradición de los conservadores en nuestro país. Desde el siglo XIX, los conservadores utilizaron una y otra vez la conspiración como eje de su dinámica política. Siempre temerosos de las clases peligrosas la oligarquía terrateniente, en estrecha colaboración con la nomenclatura católica, procuró mantener en secreto sus maniobras políticas para mantener sus privilegios, ya sea utilizando a militares ambiciosos como Antonio López (mejor conocido como Santa Ana) o aliándose con potencias europeas. Pero siempre de espaldas a la población.

Se podría argumentar que esa era la dinámica de todos los actores políticos mexicanos en el siglo XIX pero en el siglo XX los conservadores siguieron utilizando semejante recurso, como cuando asesinaron a Álvaro Obregón o cuando conspiraron con el Vaticano para echar a andar la rebelión cristera -hoy legitimada gracias a la beatificación de curas que empuñaron las armas.

Para mantener la tradición en el siglo XXI y en tierra cristera (León, Guanajuato), Vázquez Mota “… en tierra de rebeldes, convocó ‘a una conspiración’ para que el PRI no recupere Los Pinos ni el gobierno del estado.” (Jornada 14/04/12) En su desesperación para no quedar como la candidata panista que le devolvió a los priístas la presidencia de la república, la candidata incómoda (sobre todo para las mujeres mexicanas pero también para el señor de Los Vinos) apeló al recurso más preciado de la tradición política que abandera: la conspiración.

Me parece altamente significativo que Chepina utilizara la palabra conspiración, que significa, palabras más palabras menos, la unión de varios sujetos contra un superior para arrebatarle el poder o contra un particular para hacerle daño. Las teorías conspirativas buscan explicar un hecho sucedido o por suceder en base a supuestas circunstancias que son ocultadas a la opinión pública. Aquí el poder superior no sería el PRI (a pesar de que los priístas se creen superiores, sobre todo de sus gobernados) sino las leyes electorales y los votantes. Pero lo más importante es que la conspiración se caracteriza por el hecho de ocultar, de actuar en lo oscurito para lograr fines ´democráticos´, de burlar las leyes en privado y defenderlas en público.

Que una candidata registrada y consciente de los límites impuestos por la Constitución se atreva a convocar públicamente a una conspiración resulta una perla digna de la decadencia de la democracia electoral y las campañas en curso. Lo que revela es algo que ya sabemos y que hemos sufrido en carne propia por décadas: los políticos y gobernantes ocultan sistemáticamente las intenciones de sus actos con verborrea políticamente correcta. Es el caso de su insistencia por llevar a cabo las reformas ‘estructurales’ necesarias, según ellos, para aumentar el empleo y el bienestar de la población, cuando en realidad es simplemente un traspaso de recursos públicos a manos privadas por una módica comisión, of course.

No queda más que agradecerle a Chepina su franqueza al convocar a una conspiración para ganar las elecciones. De ese modo, la candidata del PAN refrenda las rancias convicciones conservadores que la inspiran y que son consustanciales a la corriente conservadora que encabeza. Nada nuevo bajo el sol.

miércoles, 11 de abril de 2012

El TLCAN y la obesidad en México

Después de 18 años de operación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte las consecuencias parecen ser más negativas de lo que se pudo haber pensado en 1994. En ese momento algunos analistas (los menos porque la mayoría de ellos festejaban nuestra entrada al primer mundo) señalaron algunos de los problemas que provocaría semejante acuerdo. Entre los más importantes estaban la pérdida de la soberanía alimentaria, financiera y comercial que en conjunto someterían aún más la economía mexicana a los objetivos de Wall Street. Sin embargo, las consecuencias negativas después de casi dos décadas de vigencia van mucho más allá de consideraciones económicas o políticas y tienen que ver con cuestiones como la salud pública.

Un estudio elaborado por el Instituto de Políticas de Agricultura y Comercio, ubicado en los EEUU, señala que entre 2000 y 2006 el problema de la obesidad y el sobrepeso en México se ha incrementado en un 12 por ciento, debido a la proliferación de productos procesados, con altos contenidos de azúcar y grasas, provenientes de la industria alimenticia estadounidense. El Dr. David Wallinga, uno de los responsables de la investigación asegura que “Mientras el panorama alimentario en México se asemeja al de Estados Unidos, con más refrescos, carnes procesadas y botanas con altos niveles de grasa y dulcificantes, no resulta sorpresivo que la lucha contra la obesidad en México y sus factores de riesgo –diabetes, derrames cerebrales y enfermedades cardiacas– también se haya americanizado(La Jornada, 06/04/12)

Para darnos una idea de las proporciones del problema, el estudio afirma que el incremento en la energía diaria promedio obtenida de grasas en nuestro país aumentó de 23.5 por ciento a 30.3 por ciento; en un 6.3 por ciento en los carbohidratos refinados; y en 37.2 por ciento en el consumo de refrescos. Es tal el dominio de nuestros ‘socio’ comercial que “… controla el 98 por ciento del mercado de importaciones de productos ‘listos para comer’ y otros procesados como el de botanas procesadas” (La Jornada, 06/04/12) Pero además de la invasión de productos chatarra, México ocupa el tercer lugar en inversión directa estadounidense en el sector alimentario, lo que no deja lugar a dudas de lo atractivo que resulta para las industrias de alimentos procesados estadounidenses por la enormes ganancias que genera.

Como consecuencia de lo anterior, el crecimiento de empresas en México como Mc Donald’s o Wal-Mart se ha disparado en los últimos años. Por ejemplo, el número de tiendas de Wal-Mart, entre 1993 y 2001, ha pasado de 114 a 561 tiendas mientras que hoy por hoy Mc Donald´s posee más de 500 puntos de venta en 57 ciudades de nuestro país. No podría faltar aquí el apunte de un economista políticamente correcto, o sea, neoliberal, que dijera que hay que esas inversiones generan empleos y en eso coinciden presidentes municipales como el de Xico, para no ir más lejos. Pero tal argumento pasa por alto el hecho de que esos empleos están pésimamente remunerados, con largas jornadas laborales y sin derecho a la formación de un sindicato para la defensa de los intereses de los trabajadores. Asimismo, negocios con una visión depredadora y monopólica como Wal-Mart, provoca al cierre de innumerables comercios medianos y pequeños que no pueden competir en la guerra de precios que impone la transnacional, lo que provoca desempleo no sólo por el cierre de comercios sino por la contracción de la economía local pues Wal-Mart compra la mayoría de sus productos en China.

Resulta terrible ver cómo las y los mexicanos gastamos en comida chatarra y, al mismo tiempo, el incremento en el gasto social para la atención de la obesidad, la diabetes y enfermedades cardiovasculares. Por ello insisto en la idea de que hay que eliminar -no revisar como dicen algunos- el TLCAN porque nos perjudica mucho más de lo que nos pudiera beneficiar y las consecuencias las estamos pagando todos.

miércoles, 4 de abril de 2012

Perlas electorales: La clase media emergente.

Ahora que han arrancado las campañas electorales y para evitar caer en análisis ´serios´ que sólo ocultan la realidad y ponen de mal humor a cualquiera por el despilfarro y el cinismo de los actores principales del proceso, no estaría de más reírse un poco a sus costillas seleccionando declaraciones que demuestren la farsa de las elecciones de este año. Dada la diarrea verbal que tendremos que consumir en los próximos noventa días habrá material para aventar pa’ arriba que nos haga el trago menos amargo.

El que se ganó de calle el primer lugar esta semana fue el ahijado de la Gordillo. El ecologista Gabriel Quadri, en su afán por dar golpes mediáticos que le permitan soñar con obtener el 2% de los votos, se aventó la puntada de decir que los mexicanos no son pobres sino clasemedieros emergentes. Al visitar un predio irregular en una barranca de la delegación Álvaro Obregón del Distrito Federal, el Groucho Marx de las elecciones presidenciales (a poco no le recuerda al inmortal cómico estadounidense: bigote, lentes y nariz; sin mencionar su afecto por el sarcasmo) dijo sin rubor que ya “Basta de seguirnos considerando como una nación pobre…” y abundó, con cifras y datos, que las familias pobres pertenecen “a la clase media baja que está emergiendo”

A pesar de los datos producidos por la ONU, del PNUD, de la OCDE y demás representantes de la ciencia de la pobreza, Groucho Quadri no tiene empacho en negarlos para motivar a la gente que vive en las barrancas del DF a que, gracias a que no los califica de pobres, voten por él. Insiste en que es “gente que trabaja (aunque sea limpiando vidrios o pepenando latas de refresco), que tiene su casa (sin papeles, sin piso, sin agua, luz o drenaje. Con riesgo de ser barridas por un deslave o arrasadas para construir un edificio ‘inteligente’) una televisión, coche (¿BMW, Audi, Mercedes o cuando menos un Tsuru?), va la escuela (¿será a la Ibero, UNAM, Tec de Monterrey?) y tienen empleo aunque sea en la informalidad (o sea, sin seguro social, pensión, antigüedad, salario digno). Es mentira que los mexicanos que habitan en estas zonas sean pobres, es clase media emergente” (El Universal, 04-04-12) Supongo que es emergente ya que espera pacientemente en su miseria a que un clasemediero se muera para sustituirlo.

La verdad es que resulta imposible no reírse de la imaginación del flamante candidato a la presidencia por el PANAL. Pero no anda tan perdido, pues las campañas electorales tiene por objetivo persuadir, que según la Real Academia Española significa: Inducir, mover, obligar a alguien con razones a creer o hacer algo. Esto quiere decir que persuadir no significa convencer con argumentos verdaderos sino simplemente obligar a la acción, de preferencia sin una reflexión previa, difundiendo creencias ‘razonables’.

De todos modos la palmadita en la espalda a los supuestos miembros de la clase media emergente no necesariamente funciona. Uno de los asistentes reaccionó con sorna a la verborrea del candidato al afirmar: “… somos pobres de una casa pobre, pero pudientes” La psicología barata como recurso electorero más parece un acto de desesperación que un curso posible de acción. Esto porque según el Groucho del Panal considera que “Esa idea de recalcar que los mexicanos somos pobres no es algo que nos convenga en términos de sicología colectiva, (sobre todo porque es una calumnia difundida por el comunismo internacional y los enemigos de México) hay que luchar contra ella (de preferencia ignorándola), hay que decir que somos ciudadanos trabajadores y queremos salir adelante, como ustedes.” (La Jornada, 04-04-12) Menos mal que se me acabó el espacio.