jueves, 6 de octubre de 2011

Un fantasma recorre el mundo: la juventud indignada.

El movimiento de los indignados -que logró capturar la imaginación de miles de personas en España y el mundo- ahora sacude a los Estados Unidos, no sólo a Nueva York sino varias ciudades del país. Los dueños del dinero tendrán que enfrentarlo ahora en el centro del sistema, tendrán que afrontar las críticas a su modelo económico depredador en el corazón de la bestia: Wall Street.

Una de las cosas que resulta evidente de este movimiento es que la juventud es el sector social más dispuesto a indignarse frente al crecimiento de la brecha entre pobres y ricos así como a la sistemática violación de los derechos humanos. La base social de los indignados es predominantemente juvenil, con lo que se demuestra que los flagelos de la indiferencia y el cinismo son propiedad exclusiva de la momiza -como se les llamaba a los viejos en los años de la onda- que han perdido todo esperanza en un mundo mejor. Fueron ellos los que en el colmo del cinismo acuñaron la expresión NINIS, adjudicándoles a los jóvenes la responsabilidad de los males que aquejan a nuestro país, procurando desviar la atención para ocultar su incapacidad, su desidia, su conformismo mercenario.

En este sentido Stéphane Hessel un joven de 93 años, publicó en 2010 un pequeño texto de 50 cuartillas titulado ¡Indignaos! que ha inspirado a millones de jóvenes para protestar y movilizarse en todo el mundo. Su intención es pasar la estafeta de la Resistencia francesa, de la cual formó parte, a las nuevas generaciones. “...apelamos a las jóvenes generaciones. Nosotros les decimos: coged el relevo, ¡indignaos! Los responsables políticos, económicos, intelectuales y el conjunto de la sociedad no puede claudicar ni dejarse impresionar por la dictadura actual de los mercaderes financieros que amenazan la paz y la democracia”

Como se ve y a pesar de su edad sigue pensando como el joven que se opuso al fascismo rampante promovido por Hitler, Mussolini y Franco en todo el mundo. A Hessel no le cabe la menor duda de que la clase revolucionaria por excelencia es la juventud, pues es la única que no tiene nada que perder y todo por ganar y por lo mismo, posee la facultad de rebelarse frente a la injusticia. El caso de las protestas de las y los estudiantes chilenos corroboran lo anterior pues son los que han manifestado su indignación frente al inmovilismo de los partidos políticos y el gobierno para dejar atrás la herencia de Pinochet, que está viva hoy más que nunca gracias a la llegada al poder de Sebastián Piñeira, que no es otra cosa que la versión edulcorada del nefasto dictador.

Ahora bien, un elemento central de los indignados es la acción pacífica. Hessel menciona que la violencia representa el fin de la esperanza. “Hay que comprender que la violencia da la espalda a la esperanza. Hay que dotar a la esperanza de confianza, la confianza en la no violencia. Es el camino que debemos aprender a seguir. Tanto del lado delos opresores como de los oprimidos, hay que llegar a una negociación que haga desaparecer la opresión; eso es lo que permitiría que no haya violencia terrorista.”

Como están las cosas no falta mucho para que la juventud mexicana se incorpore masivamente a este movimiento mundial. La violencia en que vivimos parece inhibir la aparición de una versión mexicana de los indignados pero no creo que sea por mucho tiempo. He conversado con muchos jóvenes y todos ellos quieren hacer algo, participar para construir un mundo mejor, a pesar de los obstáculos enormes que enfrentan, entre los cuales destaca la discriminación promovida desde el poder pero también desde sus hogares, sus espacios educativos y laborales. En la medida en que logren romper las cadenas de la indiferencia y el cinismo abrirán nuevos espacios de socialización y participación política. De otro modo seguiremos metidos en el hoyo, en la oscuridad, para que sólo unos cuantos disfruten de la luz, la libertad y la vida.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Por el derecho de las mujeres a decidir

Las discusiones en la Suprema Corte de Justicia de la Nación con respecto a las recientes reformas en varios estados de la república para criminalizar el aborto vuelven a poner en la mesa de discusión a los derechos humanos, particularmente de las mujeres embarazadas que no desean tener hijos frente a la satanización derivada de creencias religiosas que ha cobrado vida en las normas jurídicas. Procurando tapar el sol con un dedo, nuestros gobernantes creen que el problema es de leyes y no de salud pública.

Para los rudos, la suspensión del embarazo es un crimen que debe ser perseguido, encarcelando a las mujeres que, “haiga sido como haiga sido” (Calderón dixit) la eligen como opción. Se está, según ellos, frente a un delito que no puede ser tolerado y que lesiona gravemente a la sociedad pues atenta contra la vida. Por su parte, los técnicos sostienen que el aborto es un problema de salud pública y que en consecuencia debe ser tratado con un enfoque diferente que considera que ilegalizarlo sólo aumenta la brecha entre ricos y pobres, provocando muertes absurdas porque al final el aborto es un hecho social que no será erradicado con penas corporales sino con prevención y con atención digna para las mujeres, sea cual sea su decisión.

Y si bien, la educación para la prevención resulta indispensable los embarazos no deseados no van a desaparecer de un día para otro por lo que persiste el problema; ¿qué hacer con las mujeres que desean suspender su embarazo? De nada sirve insistir en que lo ideal es no llegar a enfrentar tal problema sino tomar una posición clara en lugar de sacarle al vuelta. Las discusiones de los ministros de la corte enfrentan enormes presiones por parte de los grupos de poder así como incluso de presidente de la república y su cónyuge, que sigue pensando que el pueblo la eligió a ella también -como si no fuera suficiente tener que aguantar los humores de su marido.

Que ironía que el hombre que ha desatado una guerra civil en nuestro país que ha cobrado la vida de mas de cincuenta mil personas (cifra similar a los soldados yanquis muertos en Vietnam) se muestre tan preocupado por la vida de los nonatos. Cuesta trabajo creer que esta no es otro intento de gobernar el país a partir de sus creencias religiosas -que dicho sea de paso parecen servirle como escudo para liberar su conciencia de la responsabilidad de esas decenas de miles de vidas. Tal vez por ello ha decidido embarcarse en la cruzada contra el aborto, como una manera de justificarse y procurar mejorar su imagen, tan deteriorada en nuestros días.

En todo caso las posiciones están muy claras: o el estado y la sociedad lo reconocen como un problema de salud pública o como un problema penal. Sea cual sea la decisión de los ministros las mujeres seguirán practicando el aborto, ya sea enfrentando la posibilidad de ser detenidas y encarceladas o la posibilidad de perder la vida en el proceso. Ninguna ley, ninguna divinidad, ningún político podrán cambiar eso. Es como decía el viejo Durkheim, un hecho social, algo que sucede al margen de las opiniones, creencias o prejuicios de los integrantes de una sociedad determinada. Y como tal, sería mejor enfrentarlo desde una perspectiva humana que desde una divina. Los hechos sociales no tienen nada que ver con fuerzas extraterrestres o suprahumanas sino simplemente consecuencias de las relaciones sociales. Por eso, frente a esta problemática hay que colocarse con los dos pies en la tierra, pues solamente nosotros podremos enfrentarla. Lo demás es predicar lo que en la privacidad no se practica. O me van a decir que esos que pregonan la cárcel para las mujeres que abortan no han tenido que enfrentar el dilema en su propia casa, con su propia familia. La diferencia radica en que las mujeres pobres se la rifan en la mesa de un sujeto que se dice doctor, sin las mínimas condiciones de higiene, mientras que las ricas lo hacen en un hospital de lujo, en nuestro país o en el extranjero. ¡Basta de mojigaterías y dobles discursos! Dejemos a las mujeres decidir por sí mismas y apoyémoslas como sociedad y como individuos, sea cual sea su decisión. Es lo menos que podemos hacer.

jueves, 15 de septiembre de 2011

La Caravana por la Paz en Xalapa

El próximo domingo 18 de septiembre arribará a nuestra ciudad la Caravana por la Paz, encabezada por Javier Sicilia, después de recorrer las principales ciudades del sur del país y celebrar la independencia en la comunidad chiapaneca de Acteal. La plaza Lerdo será el espacio en el que la caravana se encontrará con la sociedad xalapeña, después de arribar a la ciudad en Palo Verde, desde donde marchará hacia el centro.

La importancia del acto radica en su afán por visibilizar la problemática que vivimos y concientizar a la población de la necesidad de organizarse para participar activamente en la búsqueda de la paz. Asimismo, la caravana ha procurado construir una plataforma para estructurar redes de apoyo a las familias de las víctimas, evitando así el olvido y la impunidad. Mas allá de servir como espacio de expresión del dolor y la angustia de los afectados, la caravana apela a la sociedad en general para que sientan que no están solos y que su tragedia es una tragedia que nos afecta a todos.

El recorrido por el sur del país se encontrará con las comunidades zapatistas y con organizaciones encargadas de apoyar a los migrantes, dos grupos sociales que han sufrido en carne propia la agudización de la violencia sobre todo por su vulnerabilidad y su poca visibilidad en los espacios noticiosos nacionales. Las violaciones a los derechos humanos de los indígenas chiapanecos y los migrantes han conmovido al país entero, sirviendo de termómetro fiel de la dimensión del problema.

El liderazgo de Javier Sicilia ha enfrentado críticas de diversa índole: desde los que consideran que ataca de manera irresponsable la política se seguridad encabezada por el gobierno federal hasta los que lo descalifican por sus gestos para con el propio Calderón o con Beltrones, presidente del Senado.

En mi opinión, el acierto de la propuesta de la Caravana por la Paz radica en el objetivo de organizar a las familias de las víctimas para poder tender puentes con la sociedad civil organizada dispuesta a apoyarlas con asistencia legal, psicológica e incluso material. La tragedia de perder a un padre o una madre puede poner un peligro la posibilidad de sobreviviencia para toda la familia, sin mencionar el impacto emocional e incluso relacional pues para colmo, las familias de las víctimas tienen que enfrentar la suspicacia de amistades, compañeros de trabajo e incluso familiares. La ola de miedo nos hace reaccionar de extrañas maneras frente al dolor ajeno, creyendo que si volteamos la mirada lejos del problema la violencia no nos afectará.

Dadas las circunstancias, la indiferencia representa el peor síntoma de la crisis que enfrentamos. Todos sabemos que la única manera de vivir en paz y armonía se basa en la cooperación, en la compasión (sentir con el otro) porque el otro soy yo, sin el otro no existe la posibilidad de existir. La competencia inhumana por la riqueza y el poder está poniendo en peligro a la humanidad en su conjunto, no sólo porque estamos acabando con el planeta sino porque estamos olvidando lo esencial, lo que nos define como seres humanos. Si usted está de acuerdo conmigo, lo invito a que asista a las actividades programadas por la caravana para el próximo domingo. Creo que sería una buena manera de expresar la confianza y el amor por el prójimo pero sobre todo de la certeza en que la participación masiva de la sociedad civil representa un paso fundamental para salir del agujero en que nos encontramos.

jueves, 8 de septiembre de 2011

¿Para que sirven las redes sociales?

Cuando estalló el levantamiento zapatista en Chiapas en 1994, la mayoría de los 'expertos' en seguridad nacional coincidieron en vaticinar su derrota militar y política en cuestión de días. Confiados en la vieja estrategia de tender un cerco informativo que ocultara la represión militar y desacreditara a los alzados, nunca imaginaron que lograran conformar un movimiento social que sigue mas vigente que nunca. Una de las claves para comprender este hecho fue que gracias a la existencia de redes sociales ubicadas en el ciberespacio, que se dedicaron a difundir información a todo el mundo generada por los zapatistas, burlando así la censura impuesta a los medios electrónicos y la prensa nacional.

Fue por ello que Manoel Castells, conocido estudioso de las nuevas tecnologías de la información, calificara al EZLN como una guerrilla informacional. Por primera vez, gracias a la existencia de Internet, un movimiento social de esta naturaleza superó la censura, difundiendo a todo el mundo sus ideales y su objetivos, neutralizando la campaña de difamación orquestada desde el poder y echando abajo la posibilidad de borrarlo del mapa para siempre. Carlos Salinas tuvo que decretar una amnistía no por respeto a los indígenas chiapanecos sino para proteger su imagen internacional y a su engendro preferido: el TLCAN.

El estado había perdido un elemento clave para el control de las sociedad, el monopolio de la información, que le permitía manipularla para favorecer los intereses de sus patrones. La sociedad, por su parte, aprendió de la experiencia zapatista y poco a poco, conforme Internet comenzó a popularizarse, la empezó a utilizar para articular una información alternativa a la generada por los medios de comunicación, pilares fundamentales de la dominación. Si bien el papel de la televisión, la radio y la prensa se ha fortalecido -el poder cada vez depende mas de ellos para imponer el control social- la capacidad de los ciudadanos para evadir el control de la información también ha crecido.

Tanto así, que en nuestros días algunos han llegado a relacionar directamente el éxito, por ejemplo, de las revueltas en Egipto con Facebook, lo cual me parece exagerado aunque sin negar la importancia de las redes sociales en el derrocamiento de Mubarak. Por otro lado, los estados nacionales y sus gobiernos no ignoran lo anterior, al grado de que el primer ministro de Inglaterra, David Cameron, propuso la aprobación de una ley por la cual el gobierno tendría la facultad de obligar a las compañías de telecomunicaciones, en particular las que ofrecen servicios de telefonía móvil e internet, para apagar sus señales en momentos de crisis política o rebeliones populares como la que recientemente sucedió en Londres.

Resulta evidente la razón por la cual los gobiernos desconfían de las redes sociales. Por un lado, debilitan su capacidad para controlar la información -como resultado directo de la posibilidad real de que cualquier ciudadano pueda generar información alternativa y crítica; por el otro, fortalece el potencial autogestivo de la sociedad, abriéndole los ojos a una nueva realidad, a una nueva concepción de la vida social, de la política, donde los gobiernos son vistos como parte del problema y no como parte de la solución. Y esto representa, sin duda, un peligro mayor para los poderosos que la pérdida del control del a información.

No se puede negar que los integrantes de las redes sociales deben asumir un código ético que defina los límites de su libertad para producir información pero habrá que tener cuidado con satanizar a las redes sociales con el objetivo de controlarlas. Eso sólo nos llevaría a un clima de mayor intolerancia, acentuándose el clima de violencia en el que vivimos y bloqueando cualquier posibilidad de que la sociedad enfrente sus problemas sin depender totalmente del poder político institucional. La tentación es grande y crecerá conforme se masifique el uso del Internet, téngalo por seguro aterrorizado lector.

jueves, 25 de agosto de 2011

El pulpo camionero y el movimiento estudiantil en Xalapa

Las recientes manifestaciones de los estudiantes de la Universidad Veracruzana exhiben una vez más el enorme poder e impunidad de la que goza el pulpo camionero en la ciudad de Xalapa y en todo el estado. El gobierno del estado y en particular la Dirección General de Tránsito y Transporte, dirigida por Carlos Demuner Pitol, se han encargado de que las demandas estudiantiles sean ignoradas, a pesar de haberse celebrado una reunión con los representantes de la asamblea estudiantil el 17 de agosto pasado.

Y digo ignoradas pues a pesar de que el señor Demuner recibió la carta donde los estudiantes le recuerdan que “La materia de Tránsito y Transporte es de orden público, observancia general e interés social” según el acuerdo publicado en la Gaceta Oficial del estado de Veracruz el 22 de julio, y donde manifiestan además una serie de demandas, las tarifas se mantienen y la impunidad del sector para operar de manera irregular también.

En primer lugar las autoridades del ramo no consideran factible dar marcha atrás al aumento de un 25% del pasaje para los estudiantes, lo cual era de esperarse. La lógica de la ganancia está por encima de todo. Pero luego, al responder a la demanda de mejorar el funcionamiento mecánico de las unidades de transporte, las autoridades se comprometen que en próxima la revista vehicular las unidades serán evaluadas con el objetivo de que cumplan con la normatividad vigente. El prometer no empobrece...

Asimismo, ante la exigencia de los estudiantes de crear un órgano regulador para la atención al usuario del transporte las autoridades se comprometieron a mandar imprimir una calcomanía que contenga el número económico de la unidad (de otro modo sería imposible organizar las quejas), el modelo, la tarifa y un número telefónico para registrar las quejas de los usuarios. Veremos dijo el ciego.

Otra demanda -que expresa el compromiso social de los estudiantes- es que los choferes gocen de mejores condiciones laborales, a lo que las autoridades respondieron lavándose las manos argumentando que esas son cuestiones que sólo atañen a los trabajadores y los dueños de los camiones. O sea, que a pesar de gozar de una concesión pública para un servicio de interés social, el pulpo camionero goza del privilegio de decidir si los choferes están capacitados, en buen estado de salud y si reciben un salario apropiado a su responsabilidad -transportan personas, no cosas.

Por último, los estudiantes exigen un alto a las tácticas de hostigamiento contra los participantes de la Asamblea Estudiantil Xalapeña a lo que las autoridades responden que son ellos los que han estado buscando un acercamiento con los estudiantes para atender sus demandas, negando el hecho de que si los recibieron fue gracias a las manifestaciones. Mas aún, el director de Política Regional del Estado, Jorge Callejas Hernández afirmó que no existe ninguna denuncia de hechos contra algún miembro de la asamblea y que en el caso de que la hubiese, se compromete a ser el enlace entre los estudiantes y la Procuraduría General del Estado. Parece que tendrá ponerse a trabajar pues existen 16 averiguaciones previas contra estudiantes por las manifestaciones recientes.

Al viejo estilo, el pulpo camionero echa mano de sus recursos para poner entre la espada y la pared a los estudiantes, enviando el mensaje típico en estos casos: o le bajan al tono de sus manifestaciones o enfrentan procesos judiciales. Vaya manera de pasar a la ofensiva, acabar con el problema y de paso seguir haciendo lo que quieran. Cualquier usuario sabe que todas las unidades aplican el aumento y lo seguirán aplicando, a pesar de que buena parte son de modelos anteriores al 2003. Y ¿que están haciendo las autoridades al respecto? Nada de nada. ¿No será un típico caso de conflicto de intereses?

jueves, 18 de agosto de 2011

El ludismo en el siglo XXI. (Segunda parte)

En la entrega anterior subrayé las relaciones entre el ludismo en Inglaterra y las acciones de los Individuos Tendiente a lo Salvaje (ITS), que atentaron contra la vida de un investigador del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, campus estado de México. Comentaba que coinciden en señalar a la tecnología como responsable del deterioro de la calidad de vida de la humanidad puesto que los avances de la ciencia , en esta caso de la nanotecnología, amenazan con aumentar el sometimiento de la mayor parte de la especie humana a los dictados de los poderosos.

Habría que agregar que ambos grupos, los obreros ingleses y los ITS, utilizan la ideología anarquista para articular sus acciones aunque los luditas destruían telares en tanto que los ITS atentan contra la vida de los científicos. Resulta evidente que ambos procuran sacudir la conciencia social para obligar a la ciudadanía a actuar para detener la deshumanización rampante, producto de la tecnología, aunque la radicalización es innegable.

A pesar de lo anterior, los ITS no se alejan mucho de la ilusión de los luditas que se podría resumir en la conocida frase: muerto el perro se acabó la rabia. Para los dueños de las fábricas de ropa en la Inglaterra del siglo XIX la destrucción de telares no representaba el fin de su negocio ni mucho menos mientras. Lo mismo se puede decir del atentado contra el investigador el Tec de Monterrey pues aun en el terrible caso de que hubiese muerto, el hecho pasa por alto que el desarrollo tecnológico y la deshumanización que enfrentamos no se va a acabar por el simple hecho de desaparecer físicamente a los científicos.

Y es que estos últimos reciben enormes recursos de las grandes compañías internacionales, enfocadas a invertir en desarrollo tecnológico para aumentar sus ganancias. Son ellas las verdaderas propulsoras de la nanotecnología mientras que los científicos viven de los recursos que ésas empresas les proporcionan. Los científicos no se mandan solos; al contrario sólo se dedican a desarrollar tecnologías previamente aprobadas por los dueños del dinero. Así que al igual que los dueños de las fábricas de ropa que sólo tenían que sustituir los telares destruidos con otros nuevos, las corporaciones internacionales que están invirtiendo en el desarrollo tecnológico no tendrían muchos problemas para encontrar otro científico dispuesto a seguir trabajando para ellos.

Esta es en mi opinión lo que hace posible relacionar a los luditas británicos con los ITS: su visión limitada, su ignorancia del problema en el contexto mundial, a pesar de sus buenas intenciones. Ahora bien, esto no quiere decir que estén completamente equivocados en el reconocimiento del impacto de la tecnología en la vida cotidiana de millones de personas. A su manera ponen el dedo en la llaga al reconocer que el desarrollo tecnológico no es la panacea para la creación de un mundo mejor.

Para nadie es un secreto que la intención de las inversiones dedicadas para desarrollar de la tecnología es simplemente la de ganar dinero, objetivo que casi siempre va en contra de la dignidad humana y de la realización de una sociedad más justa. Tal vez habría que criticar las acciones que atentan contra la vida de otros, en este caso del ITS en contra del investigador, porque si de lo que se trata es de defender la vida humana resulta claramente contradictorio utilizar el asesinato como acción ejemplar para defenderla

En todo caso, la desesperación parece ser el caldo de cultivo sobre el que los ITS definen sus formas de acción. En un mundo en el que los seres humanos perdemos cada vez más el control sobre nuestra existencia -al mismo tiempo que otros, los menos, tiene cada vez más poder- está provocando acciones desesperadas que en lugar de contribuir a cambiar las tendencias simplemente abonan a la espiral de violencia que cancela de golpe la posibilidad de vivir con dignidad. Y ¿no es ésa acaso la aspiración central de los luditas de ayer y de hoy?

jueves, 11 de agosto de 2011

El ludismo en el siglo XXI. (Primera parte)

A finales del siglo XVIII aparece en la historia inglesa Ned Ludd destruyó varios telares en un arranque de furia provocado probablemente por su impotencia para competir con la capacidad productiva del telar mecánico. El hecho adquirió un carácter simbólico para los obreros ingleses a principios del siglo XIX, el cual utilizaron para construir al movimiento ludita, que se opuso a la utilización de máquinas en la producción por ser la causa más visible del creciente desempleo y la baja de salarios.

El ludismo representó sin duda la desesperación de los trabajadores ingleses, en los inicios de la llamada revolución industrial, para elevar sus niveles de vida, responsabilizando a la tecnología de su precaria situación. La guerra contra la máquina fue la fuente de la lucha obrera, que si bien duró poco -fue reprimido severamente por la corona- logró articular al movimiento obrero para la construcción de una ideología propia.

Si alguien pensó entonces que en el futuro la tecnología no enfrentaría ninguna oposición se equivocó rotundamente. Para el caso mexicano, la bomba que explotó recientemente en el Tecnológico de Monterrey del estado de México y la encontrada en la entrada del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV) me parecen inspiradas claramente por el ludismo aunque en pleno siglo XXI.

El grupo Individuos Tendiente a lo Salvaje (ITS) se adjudicó el atentado y publicó un documento donde justifica sus acciones. No es mi intención analizarlo a profundidad en este espacio sino encontrar similitudes y diferencias con los ludistas ingleses, lo que nos podría acercar a una comprensión del fenómeno en lugar de satanizarlo o descalificarlo.

Lo primero que salta a la vista es el título del comunicado: Reivindicación y Análisis contra la tecnología y la Sociedad tecnoindustrial… Esto relaciona directamente al ITS con el ludismo pues identifica a la tecnología como la causa fundamental de los males contemporáneos. En particular, el comunicado dirige sus baterías hacia la nanotecnología, campo de la ciencia que ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años y que se perfila como un salto cualitativo en la comprensión del universo. La nanotecnología se desempeña en el campo de las ciencias aplicadas y tiene como finalidad la de manipular la materia de los átomos y las moléculas, creando materiales y aparatos nunca vistos por la naturaleza. Las posibilidades son prácticamente infinitas, convirtiendo al ser humano en un dios, un creador que manipula los elementos básicos para la creación de cualquier cosa. En este sentido el comunicado afirma que la finalidad de la nanotecnología es producir “…necesidades sustitutorias” que son “…todos esos actos o tareas que tienen como objetivo alcanzar una finalidad artificial y no una finalidad real.” Las consecuencias de semejante dinámica no es otra, según los ITS, “La total Dominación (sic) de todo lo potencialmente libre”

Guardadas las distancias, la crítica a la tecnología como esclavizadora y no precisamente liberadora de la humanidad -como reza el canon de la modernidad- es, como se mencionó antes, el lazo vinculante entre ambos grupos. Las diferencias radican sobre todo por el contexto en que se desarrollan pero también en la concepción de la naturaleza. Para los luditas la naturaleza, como para buena parte de la humanidad del siglo XIX, estaba claramente separada de la sociedad. Para los ITS parece más bien que se oponen. El final del comunicado concluye con la siguiente frase: “La Naturaleza es el bien, la Civilización es el mal…” (http://liberaciontotal.lahaine.org/?p=3581)